
El conflicto legal que rodea el legado musical de Daddy Yankee tomó un nuevo rumbo. El artista puertorriqueño interpuso una demanda federal contra su exesposa, Mireddys González, y contra el productor Raphy Pina, señalándolos de ejecutar un presunto esquema de fraude durante más de diez años para desviar regalías y manipular derechos de autor.
Según documentos radicados en el Tribunal Federal del Distrito de Puerto Rico, el caso invoca el RICO Act —una de las leyes más fuertes en EE. UU. para combatir estructuras criminales— además de la Ley de Crimen Organizado de Puerto Rico, lo que da cuenta de la gravedad de las acusaciones.
De acuerdo con información divulgada por El Nuevo Día, la demanda sostiene que Pina habría comenzado a adjudicarse autorías desde 2015 sin aportar creativamente a las obras, logrando así que empresas vinculadas a él recibieran regalías no correspondientes. El expediente también menciona canciones asociadas a otros artistas como Don Omar, Natti Natasha, Tony Dize y Tego Calderón, ampliando el impacto del caso dentro del género urbano.
La querella va más allá de lo financiero. Daddy Yankee asegura que Pina habría impuesto un ambiente de intimidación, llegando incluso a mostrar armas de fuego en reuniones internas. Además, se señalan al abogado Edwin Prado y al asistente Andrés Coll por facilitar y validar documentos que el artista considera fraudulentos.
Este episodio ocurre tras un divorcio altamente mediático en 2024 y luego de una demanda previa presentada por el artista en marzo de 2025 por presuntas decisiones financieras que afectaban su patrimonio.
Daddy Yankee solicita una compensación económica considerable, la corrección total de los registros de autoría y medidas permanentes para impedir que su obra sea alterada sin autorización. Para el ícono del reguetón, la defensa de su legado musical es una prioridad indiscutible.

